1. Mantenimiento diario: Inspeccione las instalaciones de extinción de incendios diariamente para asegurarse de que estén en buenas condiciones, ubicadas correctamente y libres de bloqueos, obstrucciones u otras anomalías.
2. Inspecciones periódicas: realice inspecciones y pruebas periódicas según el tipo de equipo y su vida útil. Por ejemplo, verifique mensualmente la presión de las bocas de incendio y los extintores, y realice una inspección exhaustiva de las instalaciones de extinción de incendios anualmente.
3. Reemplazo oportuno: Reemplace periódicamente los equipos de extinción de incendios vencidos o dañados, como las botellas de goma o las baterías de los extintores.
4. Limpieza y mantenimiento: Limpiar periódicamente las instalaciones de extinción de incendios para mantenerlas limpias y libres de polvo-, evitando que manchas de polvo y aceite afecten el rendimiento del equipo.
5. Mantenimiento de registros: Establezca un archivo del equipo contra incendios para registrar los detalles de mantenimiento y cuidado para referencia futura.
